Cada vez me gusta menos la playa y más la montaña, sobretodo si es invierno, pero debe ser que el bronceado tipo calamar no mola y últimamente tengo muchas ganas de pasar un verano con algo de color, porque a estas alturas ponerse moreno lo veo tan difÃcil como que el barça gane la liga. Vamos, imposible.
Si es que en los últimos dos años debo haber ido a la playa unas cinco veces como mucho… mi piel ha desarrollado ya un filtro anti sol que rÃete tú de las paredes de hormigon, asà que esta tarde he ido con Marisa y unos amigos a la playa. Que una vez al año no hace daño
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Un poquito de colorcito
Domingo, 4 de Mayo de 2008Recuerdos de fútbol
Domingo, 16 de Marzo de 2008¿Cómo elegimos nuestras pasiones? Existe un momento en tu vida en el cual te das cuenta de lo mucho que te gusta una determinada cosa, en mi caso son muchas y diversas pero me voy a centrar en algo muy común: tu equipo favorito.
Como todos, yo soy del mejor equipo del mundo, y en mi caso es el Barça. En mi casa todos somos del mismo equipo excepto mi padre, que es del Real Madrid. Recuerdo que de niño siempre decÃa lo mismo cuando le preguntábamos por que era fiel al eterno rival: “Cuando Nuñez deje al Barça entonces volveré a ser del Barça”.
Mentira, nunca lo fué y nunca lo será pero nos gustaba pensar que algún dÃa le pasarÃamos al otro lado.
Me acuerdo también cuando mi hermano dijo un año que se hacÃa del Madrid porque el Barça jugaba muy mal ese año. Casi dejo de hablarle por hereje, pese a ser el año en que el Milan nos metio un repaso en la final de Atenas, pero por suerte reaccionó a tiempo y volvió por sus fueros.
Hace unos meses fui con mis hermanos al Nou Camp y nos encontramos en Barcelona ya que ahora mismo cada uno hace su vida en una ciudad diferente y nos vemos solo en las fiestas “gordas” con los papis, y aunque no hablemos demasiado siempre hay un hueco cada domingo para comentar el partido y echarnos unas risas a costa del rival si se puede.
Tu letra lo sabe…
Lunes, 11 de Febrero de 2008Es curioso, el otro dÃa estudiando me dà cuenta de como cambia mi letra según mi estado de ánimo. Vale, puede que algún grafólogo se esté riendo de mà ahora mismo, pero uno es que es de ciencia oye…
El caso es que observé que cuando me encuentro mal tengo la letra de mi madre, mientras que si me encuentro mentalmente activo la letra es más parecida a la de mi padre. Siempre que escriba en mayúsculas, habrÃa que investigar porque no se cumple esto con minúsculas otro dÃa. Para el resto de veces, el dÃa a dÃa, tengo mi propia letra que viene siendo una mezcla de ambas.
¿Curioso no?
¿Señor, me devuelve el balón?
Lunes, 11 de Febrero de 2008Volviendo a casa de la biblioteca me ha sucedido algo extraño, ¿tanto envejece estudiar o es que uno es viejuno?
- ¿Señor, me devuelve el balón?
- Claro, ¿dónde ha caído mas o menos?
- Pues no se… por ahí… buscalo entre los coches
(tras encontrarlo…)
- Señoooor, señoooor, a mi, damelo a miii
Mal dÃa para contar verdades
Viernes, 28 de Diciembre de 2007Hoy es el dÃa de las putadas. Comúnmente conocido como el dÃa de los santos inocentes, la gente hoy se dedica a contar mentiras en su blog (normalmente vaciladas y no pondré enlaces para no ofender a nadie) y alguno que otro hasta cuela la suya en periódicos de tirada nacional. Algunos compañeros de trabajo te colgarán el tÃpico muñeco en la espalda después de gastarte alguna broma. Hoy nadie se salva de la “inocentada”.
¿Pero qué se hacÃa antes? Antes de la web 2.0, antes de Internet, antes de ser lo suficientemente mayor como para que una chica te sacase los colores…
Recuerdo que de chico mi barrio era una zona muy concurrida en verano, demasiado concurrida, pero por suerte en invierno aquello era bastante mas relajado aunque también mucho más aburrido. Y claro, que mejor dÃa para matar el aburrimiento que el “dÃa de las putadas” como le decÃamos por aquel entonces. Y que putadas señores… si es que no he visto niño más cabrón que servidor en compañÃa de esos otros pequeños bastardos que eran mis vecinos.
Eso sÃ, las putadas siempre sin hacer daño a nadie, que luego me confunden la libertad con el libertinaje…
TenÃamos una que era nuestra favorita, y la verdad es que la ejecutábamos a la perfección muchos dÃas al año.
ConsistÃa en crear un “hombre de paja” con cualquier cosa que encontrásemos cerca (habÃa varias obras y mucho campo cerca en aquellos tiempos) con ropa de verdad y hasta gorra los llegamos a hacer. El siguiente paso era colocar el muñeco en un lugar estratégico, una carretera secundaria sin asfaltar era siempre el lugar idóneo ya que pasaban pocos coches y habÃa sitio para esconderse.
Desde los juncos vimos una y otra vez frenar los coches en seco para auxiliar al pobre hombre… de paja. Más de una vez tuvimos que salir corriendo de allÃ, y en una de esas acabé atravesándome la pierna con un junco, pero hoy es un mal dÃa para contar verdades y esa es otra historia.